15 dic. 2015

Suprimiendo la televisión de la vida de los peques

Antes de tener hijos, te planteas como vas a criarlos, educarlos, que será lo mejor para ellos, y te haces mil promesas. Una muy popular entre la mayoría de las madres es aquella de: "yo nunca utilizaré la tele como canguro"!

Luego, los hijos llegan, y descubres que la única forma de poderte dar una ducha rápida es dejarles puesto un capítulo de Dora Exploradora. Y poco a poco, lamentablemente, la televisión va ganando minutos en tu día a día.

A los niños les encantan los dibujos animados! Y hoy en día, hay canales en los que se puede "disfrutar"?? de ellos prácticamente las 24 horas del día. Sin darte cuenta, cuando se despiertan por la mañana, enchufas la tele y pones dibujos, porque así no se pelean entre ellos y desayunan más tranquilos. Luego, por la tarde, al volver del cole, para poder preparar mochilas, hacer cenas, organizar comidas del día siguiente... les vuelves a poner a su eterna amiga, con más dibujos. Dibujos que en nuestro caso les acompañaban hasta después de cenar. Una vez acababa el dichoso Tom y Jerry se iban a la cama y la programación adulta recuperara su feudo en la pequeña pantalla.

Y el fin de semana? Aún más... porque desayunaban con dibujos y cuando acababan el desayuno, seguían con la caja tonta, muchas veces sin ni siquiera mirarla mientras jugaban, pero con la absurda "necesidad" de tenerla puesta.

Esta rutina se había ido imponiendo en nuestras vidas, y cuando recientemente me quedé en paro, ya sea por el hecho de tener más tiempo, de estar menos cansada, o lo que sea, me dio por analizarla y fui consciente de que la estúpida tele nos había comido terreno. Así que decidí, cambiar el tercio, y recuperar terreno perdido.

De entrada, de lunes a viernes decidí hace meses (incluso cuando aún trabajaba) que a la hora del desayuno no se pondría la tele. Así, desayunan más rápido y no hay peleas a la hora de apagarla para irse al colegio (la canguro que viene por las mañanas, estará muy agradecida por ello!). La tele pasó a ser un "premio": si desayunaban rápido, podían ver dibujos. Desde que estoy en el paro, decidí ganarle a la tele algo más de terreno y la he expulsado de la mañanas de mis niños. Si sobra tiempo tras el desayuno, aprovechamos para mirar algún cuento, pintar un poquito o jugar con algún juguete de los que vagan por el comedor. Lamentablemente, casi nunca sobra tiempo.

Y que pasa cuando llegan del cole por la tarde? Pues mucho me temo, que he expulsado a la "atontada" de esta franja horaria también. Ahora, cuando llegamos del cole, nos ponemos pijama, bata y zapatillas, para estar más cómodos y relajados. Luego jugamos los tres juntos a lo que nos apetezca, según el día. Hay días que pintamos, como ayer, que estuvimos preparando la "caja de la Navidad" que Helia debía llevar al colegio; hay días que hacemos puzles; sacamos juegos de mesa; o nos tiramos al suelo a jugar con animales y muñecas!! Todo es válido para pasar el rato!! En cuanto nos damos cuenta, llega papá, y entonces, mientras él les lava las manos y charla con ellos sobre como les ha ido el día, yo preparo la cena.

Al no "depender" de los horarios de los dichosos dibujos, he conseguido adelantarles la cena media hora, y por lo tanto, se van a dormir también media hora antes, con lo cual van más descansados al cole. Mientras cenan, tampoco hay tele. Ahí aproveché que Helia dejó la trona y pasó a cenar a la mesa, para que al cenar los dos juntos puedan compartir algo de charla y "vivan" ese momento. Y cuando acabamos de cenar, con la excusa de que hay que dar de comer al Tió, hay que comer la chocolatina del calendario de Adviento y no había tiempo para todo....les quité la tele también. Y con estas explicaciones... estuvieron conformes!!!

Con la tontería, de lunes a viernes mis hijos sencillamente: no ven la tele! Sin comerlo ni beberlo, le he dado carpetazo a mi canguro enlatada.

Los fines de semana, el tema es diferente. Ahí si desayunan con la tele, viendo dibujos, pues no hay prisa y nos podemos relajar. Luego, eso sí, la apagamos, o bien porque nos marchamos de casa, o bien porque iniciamos alguna actividad. Después de comer les dejamos ver o bien dibujos, o bien una película (de dibujos, of course). Y tras la merienda la volvemos a apagar, para salir a dar una vuelta o hacer de nuevo alguna actividad o juego en familia. Y ya no la volvemos a poner hasta el día siguiente.

Cuando me propuse "suprimir" horas de tele de la vida de mis peques, no pensé que fuera a ser tan fácil (no ha habido quejas) ni que conseguiría eliminar tantas horas de un plumazo!

Todo ello, conlleva un esfuerzo pero también una recompensa: ahora paso muchas más horas jugando y disfrutando con mis hijos. Y como se van a dormir media horita antes, puedo disponer de tiempo entonces para preparar comidas del día siguiente, mochilas, y realizar todas las tareas que antes trataba de hacer mientras ellos veían la tele.

Sólo espero poder mantener esta nueva rutina que he instaurado una vez vuelva al trabajo. Ni un paso atrás!

Que te parece? Has contado alguna vez cuantas horas pasa tu hijo frente al televisor al día ? Te animas a recuperar algo de ese tiempo??

8 comentarios:

  1. A mí me parece una gran idea.
    Nosotros también estamos diciendo adiós a la caja tonta. Por el momento, la hemos eliminado del desayuno, ahora lo hacemos con música y sólo la ve un rato por la tarde si se ha portado bien. Y justo hoy pensaba en postearlo :-) Cuando vea cómo nos va contaré la experiencia :-D

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    1. Estoy deseando leer tu experiencia! Ojalá os vaya tan bien como a nosotros. La verdad es que ha sido muy sencillo, y sin apenas darnos de cuenta, de repente hace unos días mi marido me dijo: te das cuenta de que los niños ya no ven la tele entre semana?
      Y fue entonces cuando fuimos conscientes de nuestro logro!!
      Un abrazo y no dejes de avisar cuando compartas tu experiencia!! Puedes enlazarla aquí si quieres :-)

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  2. Pues me parece genial que hayas tomado esa iniciativa. Yo también tengo que revisar los horarios de tele. En casa los niños ven un rato con el desayuno y otro por la noche, pero los fines de semana de invierno abusamos más de la tele, porque lo dibujos se prolongan después del desayuno y por la tarde cae una peli. Cuando hace buen tiempo no están tanto tiempo con la TV porque nos vamos al pueblo y allí la tele, poca. Estoy temiendo las navidades con esas largas vacaciones, así que me lo voy a replantear. Un saludo!

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    1. Es que poco a poco no te vas dando cuenta... y la dichosa tele te va ganando terreno en el día a día. Cuando fui consciente quise poner remedio. La verdad, no pensaba ni que fuera a ser tan fácil, ni que fuera a reducirla tanto... pero mira tu por donde, de momento le hemos ganado la partida.
      Ya nos contarás como te va si te atreves a ello!!

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  3. Enhorabuena! Menudo logro... y sin rechistar? lo han aceptado como algo normal! Estoy muy sorprendida! Hoy en dia esto que habeis conseguido es muy dificil. Te pienso copiar, que lo sepas! Un beso grande! :)

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    1. Los primeros sorprendidos fuimos nosotros. Yo pensaba que habría numerosas quejas y lloros...pero que va! El truco es que no les hice conscientes de ello... no les dije: eh, chicos, se acabo la tele! Sino que llegamos una tarde a casa y les dije: que os parece si jugamos al memory? Y se entusiasmaron y ni acordarse la tele. Y poco a poco... sin darse cuenta ni ellos ni yo...la hemos echado!! Te ánimo a que me copies!

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  4. Es muy buena esta decision y muy sabia!1beso

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