Pues como que ya tocaba... he decidido empezar a cuidarme un pelín otra vez, y lo he hecho con una asignatura que tenía pendiente desde hace años: cuidarme la espalda.
Allá en el 2015, encontré en la inmensidad de internet, unos ejercicios para cuidarse la espalda que eran muy parecidos a los que hacía cuando me enviaban a rehabilitación. Era una serie de unos 8 ejercicios, con su dibujito y su explicación correspondiente.
De modo que los imprimí y me los llevé con la intención de empezar a hacerlos en casa. ¿Y que pasó? Pues que se quedaron en un cajón, a muy buen recaudo y nunca más se supo.
En una batida de limpieza, de esas en plan de no dejar títere con cabeza, encontré de nuevo las dos hojitas impresas con su grapita… y las dejé en mi habitación, a la vista, para ver si era capaz de reorganizarme y ponerme a ello.
