16 ene. 2017

Recuperándome de mi decepción laboral

Como algunos sabéis, la semana pasada me incorporé a un nuevo puesto de trabajo, después de que mi anterior contrato se acabase.

Entré en una empresa nueva, con la suerte de estar en una población cercana a mi domicilio y de trabajar de nuevo con una vieja amiga. Todo eran buenas sensaciones y perspectivas.

El contrato es cortito...siete meses... Pero bueno... nunca se sabe! La empresa es grande y a veces surgen oportunidades. El proyecto está bastante bien, con jóvenes (repetimos!), dando formación de nuevas materias, haciendo tutorías... genial!
El horario... no pintaba mal: todos los días de 8:30 a 15:00 y una tarde a la semana hasta las 18:30. Mejoraba el que tenía el año pasado, que ya no estaba nada mal!

Me incorporé yo, más feliz que una perdiz, dispuesta a darlo todo y a disfrutar como siempre con mis tareas laborales.

Pero ay... no tardó en llegar el desengaño... mi compañera de proyecto y amiga, me estaba explicando mis funciones, las características del programa... cuando surgió como de la nada "el tema". Entre las dos tutorizamos 4 cursos: dos de mañana y dos de tarde. El reparto es de lo más justo: ella es tutora de un curso de mañana y uno de tarde y yo lo mismo.

El problema? Los cursos de tarde son de 15 a 20... sí, lo lees bien... a 20... y a esos alumnos... también hay que tutorizarles y darles clases.... Por lo tanto en cuanto empiecen los cursos el horario de tarde se alargará hasta las 20 de la noche... y durante un mes pasaré de hacer una tarde semanal a hacer dos.

Esta noticia me dejó en estado de shock. Nadie me dijo nada de eso en la entrevista... y obviamente... no me lo esperaba. Mi cara cambió... mi amiga lo notó... y mi dolor de cabeza apareció.

He estado unos días con ansiedad, problemas para dormir, dolor de cabeza... porque me sentía realmente angustiada. ¿Qué debía hacer? Dejar un trabajo, que por otro lado me resulta muy atractivo? ¿Intentar conciliar de alguna manera? ¿Empezar a buscar otra cosa?

Tras reflexionar mucho y hablar largo y tendido con mi marido... hemos decidido intentar seguir adelante. Al fin y al cabo... el gran problema es sólo un mes... porque luego... sólo habría que alargar el horario de la tarde que ya me tocaba trabajar...

Además, por el momento, mi marido está en casa... así que puede seguir encargándose de los niños. Y como el curso que él quería hacer también está disponible en horario de mañanas... trataremos de conciliarlo todo por ahí. Encargándome yo de los niños por la mañana (recuperando las horas que haré de más por las tardes entrando algo más tarde) y él por la tarde.

Saldrá? No lo sé. De momento apostamos a que sí! Y pensamos intentarlo con todas nuestras fuerzas!

Así que... mi primera semana de empleo ha sido agridulce... y ando a la espera de que poco a poco, con un poco de azúcar y algo de imaginación y ganas... se dulcifique.

2 comentarios:

  1. Ay ay ay que me estoy estresando yo y todo solo de leer esto. ¿No hay manera de que tu compañera y tu hagáis solo mañana o solo tarde? ¿Los dos grupos de tarde hacen el mismo horario?
    La verdad es que ya te podrían haber avisado en la entrevista... Espero que os podáis compaginar tu marido y tu para salir adelante, después de todas las preocupaciones... En todo caso, ¡ánimos! Un mes pasa volando ;)

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    1. Hola guapa! Pues no hay manera de combinarlo con mi compañera, porque los dos grupos de tarde tienen el mismo horario.... pero bueno, poco a poco vamos viendo la luz.
      Mi marido ha conseguido plaza en un curso de mañanas, y ahora solo queda resolver el tema de como llevar a los peques al cole ese mes... Pero con paciencia y esfuerzo de los dos... saldremos adelante!
      Muchas gracias por tus ánimos y tus ideas!

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