12 dic. 2016

No quiero que te parezcas tanto a mi!

Últimamente estoy tomando conciencia de que mi hija pequeña se parece mucho a mí... y la idea no me acaba de gustar.

No quiero que se parezca a mí, no al menos en ciertos aspectos... quiero que sea una niña segura de sí misma y feliz! Y me duele el ver que en algunos caminos... sigue mis propios pasos, aquellos que yo anduve en mi niñez y me llevaron a un callejón sin salida.

Cuando se acerca a mí con un trozo de cuento en la mano... separado de la portada y me mira con sus ojitos centelleantes... y pregunta: iba así? O cuando viene con la pierna de una muñeca en la mano y el cuerpo de la infeliz en la otra y con temblorosa voz solicita: me lo arreglas? se sacaba?
En esos momentos... no puedo dejar de verme a mí misma, caminando hacía mi madre con una botella de jabón en una mano y el tapón en la otra... con el cuello de la botella en su interior, arrancado de cuajo, preguntando con centelleantes ojos y temblorosa voz: iba a rosca o a presión?

Cuando era demasiado evidente que daba igual como funcionase el dichoso tapón, porque ya lo había roto.

O cuando mi padre preguntaba quién había cerrado el grifo del lavabo... porque lo había hecho con tanta fuerza que había "pasado la rosca".

Recuerdo como me sentía en aquellos momentos: torpe, inapropiada, tonta... Recuerdo lo que pensaba: oh no! por qué a mí? por qué siempre lo he de romper todo?

Y no es eso lo que quiero para mi niña!

Y cuando viene con todos esos objetos rotos en sus manos, le digo que no importa, que es sólo un accidente, que todos rompemos cosas... Pero sé que no es estúpida... y al igual que yo me di cuenta en algún momento de mi niñez... ella se dará cuenta también de que no todo el mundo rompe cosas... si más no... no con la misma frecuencia.

Y trato de no regañarla, simplemente sugiriéndole que sea más cuidadosa... y arreglo con una sonrisa todo aquello que tiene arreglo... y escondo para tirar todo lo que no...

No siempre es un orgullo que nuestros hijos se parezcan a nosotros... a veces es más bien una maldición que se parece a una burla del destino. Quiero que mi hija se parezca a mí, pero no en esto! Porque quiero que ella sea feliz y no se imponga las limitaciones que yo me puse por mi "complejo de torpe". Quiero que disfrute haciendo y probando cosas nuevas... sin miedo al desastre!

Por eso dentro de mí, grito: no quiero que te parezcas a mí!

Y en tu caso? Bendición o maldición el que tus hijos hayan heredado ese "lado oscuro" de ti?




6 comentarios:

  1. Si ese es tu único defecto guapa ni te preocupes que se parezca a ti porque creo que estás manejando la situación súper bien, aunque haga lo mismo que tú de niña con lo que haces y le dices has dado un giro total a la historia y el resultado se verá más adelante, aunque de cuenta como tú en su momento de que rompías cosas fácilmente sabrá que es amada tal y como es. Yo soy muy miedica es así, le tengo miedo al dolor, odio los juegos mecánicos y cualquier cosa que sepa me puede hacer daño físico, me dan miedo los cambios, , cuando alcanzó mi zona de confort estoy bien pero ante las sorpresas me cuesta. Veo que mi mayor es algo similar pero pienso que si yo dentro de todos mis miedos al final los he vencido él también podrá y como tú lo has hecho con tu hija yo intentaré guiar al mío y darle la valentía que a veces le falta.

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    1. A veces es duro ver en nuestros hijos nuestros propios defectos... porque siempre queremos que sean mejores que nosotros, o que sufran menos.
      Seguro que tu hijo irá ganando seguridad en sí mismo y podrá irse haciendo más valiente :-)
      Un abrazo y muchas gracias por tu comentario!

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  2. No creo que sea torpe, ni que tú lo fueses, hay cosas que son demasiado frágiles 😜

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    1. Es otro modo de verlo... falta calidad!
      Gracias por comentar!!!

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  3. Creo q eso q cuentas es inherente a la niñez. ¿Quien de pequeño no ha hecho algo de lo q has descrito?. Yo lo veo normal

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    1. Bueno... el problema es la frecuencia en la que esos accidentes ocurren. Quiero decir... todos hemos roto el tapón de una botella por apretar demasiado... el tema es cuando rompes 40..., y ves que a los niños de tu alrededor no les pasa tan a menudo como a ti.
      Espero que mi peque lo vea normal y que no le pasen tantos "accidentes" como a mí!

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