15 ago. 2017

Y a ti, te gusta lo que ves en tu foto de las vacaciones?

Desde hace unos pocos días estoy oficialmente de vacaciones! Y por fin, después de un año con unos horarios de trabajo durillos, puedo disfrutar de un tiempo en familia.

Tiempo que estamos dedicando a hacer pequeñas salidas y excursiones de un día, a salir con las bicis, los patines o simplemente a jugar con los playmobil.

Hoy ha tocado visita al zoo. Con nuestros pequeños super amantes de los animales, es un clásico que no puede faltar ningún verano.
Suricata de vacaciones?

Mientras comíamos en una de las zonas de picnic, no he podido dejar de observar a un grupo bastante numeroso que teníamos detrás nuestro. Debían ser unos seis adultos, con sus seis churumbeles, que oscilaban entre unos ocho y quince años de edad.

Me han llamado la atención, a parte de porque estaban montando algo de follón (normal dado que eran muchos), porque todos los niños portaban un teléfono móvil en sus manos. Desconozco si era propio o prestado por sus padres, para que estuvieran entretenidos durante la comida. 

El caso es que en un momento dado, una de las madres del grupo, armada con un móvil y un palo selfie, ha decidido sacar la típica "foto de familia". Ha hecho el mítico llamamiento y se ha puesto en una esquina del banco, dispuesta a disparar. Para su sorpresa, cuando ha mirado la foto se ha encontrado con un resultado poco satisfactorio: dos de los niños no habían acudido a la llamada y estaban sentados en otra mesa mirando sus teléfonos, los otros 4 preadolecentes salían en la instantánea pero con la cabeza hundida en sus respectivas pantallas, y al parecer un tal "Miguel" tampoco miraba a cámara.

No dándose por vencida, ha decidido volver a avisar a los dos peques que no salían para que se sentasen con el grupo, ha vuelto a reclamar atención y a repetido la foto. Esta vez sí que salían todos... pero sus cabezas seguían metidas en las pantallas... Refunfuñando la madre en cuestión ha desmontado su palo selfie y ha decidido que esa iba a ser la mejor foto de grupo que podía conseguir.

Esto, me ha hecho reflexionar sobre las fotos y lo que a veces nos muestran... y como a veces no nos gusta lo que vemos ellas.

A todos nos ha pasado que alguna vez no nos ha gustado lo que veíamos en nuestras fotos: esa cara de "bobalicona", esa "bragueta abierta" (en sentido literal o metafórico), esa mirada asesina dirigida a nuestros peques, o esa cabeza hundida en una pantalla....

Las fotos son un reflejo de la realidad, y cuando una foto no nos gusta... creo que es el momento de plantearnos la gran pregunta: no me gusta mi foto o no me gusta mi realidad?

Es decir: no me gusta la cara que tengo en esta foto o no me gusta mi cara? No me gusta como ha salido mi familia en la foto o no me gusta mi familia? No me gusta que me hayan cazado mirando al móvil o no me gusta que mi realidad sea que siempre estoy mirando el teléfono?

Y la respuesta que se dé a estas preguntas marcará una gran diferencia. Si no me gusta mi cara en esa foto, puedo probar de repetir la foto y con suerte saldré mejor... pero si no me gusta mi cara... poco se podrá hacer.

Hay fotos de familia que no me gustan y de las que seguramente no estoy orgullosa... esas en las que cada uno va a su bola, nadie mira a cámara y todo es un caos. Pero me gusta mi familia y no la cambiaría. Y a veces en alguno foto, salgo cazada mirando el móvil... pero bueno, es un reflejo de la realidad. A veces miro el móvil, estoy con mis hijos en el zoo y miro el WhatsApp, o cuelgo una foto en Instagram, o respondo a un Tweet... pero luego lo guardo y disfruto de la visita y de la compañía.

Si en TODAS las fotos me cazasen con el teléfono en las manos... ahí si que no me gustaría mi realidad. Y la tendría que cambiar... pero no es el caso.

Cuando hago balance, la mayoría de mis fotos de familia me gustan! Y hay unas pocas... que no.
Mi hijo disfrutando viendo a un orangután
Mi hija escalando para ver las focas

Pero escuchando a esta mamá y viendo su ademán palo selfie en mano... mucho me temo que no era la foto lo que no le había gustado.... sino la realidad que le estaba reflejando... la de unos niños preadolescentes, más pendientes de sus móviles que de la visita al zoo en sí... y por supuesto que del llamamiento de su madre.

He podido verles más tarde... los adultos señalando el interior de las jaulas, mirando los animales... mientras sus "pequeños" estaban de espaldas, o en parejas, con las cabezas sumergidas en otra realidad... algo más lejana.

Seré yo alguna vez la madre frustrada del palo selfie? La madre a la que no le guste ver el reflejo de su realidad en una foto?

Espero que no! De momento, mayormente, me gusta el reflejo que mis fotos me devuelven. Y a ti? Te está gustando lo que ves en tus fotos de las vacaciones?


8 comentarios:

  1. Me encanta el post y lo que nos hace pensar... Estas vacaciones he echado pocas fotos porque en el camping a mis hijos preadolescentes (que no tienen móvil), no les he visto el pelo. Eso es señal de que estaban disfrutando. Y Lucas... Lucas nos absorve tanto que nos deja poco tiempo para fotos la verdad.

    Enhorabuena por el post. Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro de que el post os esté haciendo pensar! 😄
      Y es que a veces... tampoco hacen falta fotos! Vives la realidad tan intensamente que no necesitas disparar a cada momento!
      Lo importante es disfrutar y no obsesionarse con tener el mejor retrato.
      Un abrazo

      Eliminar
  2. ¡Toma reflexión! Me ha encantado, y me muero de pena solo de imaginar que en un plan familiar mis hijos van a estar más pendientes del móvil. Doy por hecho que lo harán, claro, pero espero que si están con otros tantos amigos de su edad, puedan al menos mirar lo mismo, si no olvidarse del móvil y disfrutar (lo dudo). Pero por soñar...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Su infancia y su juventud serán distintas a la nuestra... y temo estarán marcadas por las nuevas tecnologías. En nuestra época ya había quien iba con los auriculares puestos todo el tiempo... y yo no lo hice.
      Por lo tanto... quien sabe? Sigue soñando 😉

      Eliminar
  3. Me encanta! Y qué cierto que debemos hacernos esas preguntas aunque la realidad sea dura. Espero no ser esa madre, y si lo soy , ponerle remedio. Muy buena reflexión y muy buen post!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias!!! Me temo que os he hecho pensar!
      La realidad vista "desde fuera" siempre nos da que pensar.
      Un abrazo

      Eliminar
  4. A mi me da que un poco todas seremos la madre del palo selfie. Yo utilizo mucho el móvil pero estad vacaciones a penas lo baje de la habitación del hotel y si lo hice fue para hacer fotos.
    Me encanta la realidad que has plasmado. Recuerdo cenas en las que todas las amigas estábamos con el móvil pero esto por suerte ha cambiado.

    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como todo "juguete nuevo" el móbil tiene el poder de absorvernos. Pero por suerte, mucha gente está empezando a darse cuenta y a poner límites.
      Y sí... no cuesta mucho imaginar que ni que sea en algún período evolutivo de nuestra descendencia... seremos un poco "esa madre".
      Aunque... sin palo! Que no tengo y soy anti palo selfie 😂😂😂

      Eliminar