30 dic. 2016

Enfoca! Respira hondo y enfoca!!!

Un palabra tan sencilla como "enfoca" trae a mi mente recuerdos de un pasado no muy lejano... del día en que conocí a mi marido... una noche... diferente de mi vida.

El caso es que desde ese día, cuando atravieso un momento complicado... y me cuesta ver con claridad hacia donde debo seguir y marcar mi camino... en mi cabeza resuena esa palabra... como un suave susurro... enfoca.

Desde que supe que por fin de año me quedaría sin empleo, en mi interior despertó un halo de rebeldía. No podía permitir que todos los miembros adultos de la familia nos quedásemos a la vez en paro. No sabía bien bien como evitarlo... pero eso no podía suceder!

En mi empresa están muy contentos con mi trabajo... y querrían darme continuidad... pero por desgracia el proyecto en el que estoy está pendiente de financiación. Y a falta de fondos... falta de renovación de contrato... obviamente.
En teoría está previsto que nuevos fondos lleguen durante el mes de enero... y que en febrero el proyecto vuelva a empezar... pero... y si los fondos no llegan? Y si espero... ese mes... y al final no hay recompensa? Eso fue lo que me pasó la última vez... cuando en lugar de recibir una llamada para reincorporarme a mi puesto... recibí una que me comunicaba que finalmente no iba a poder volver. Y como gato escaldado, esas lecciones que la vida te da, no se olvidan fácilmente.

Así que, me puse manos a la obra, sin ganas, sin prisa, pero atenta a lo que el mercado laboral podía ofrecerme. En mi sector, ahora es el mejor momento del año para buscar trabajo. Si esperas a moverte en febrero... vas tarde y "el pescado está todo vendido".

No esperaba tener suerte, pero me topé con una convocatoria de empleo justo en la misma ciudad en la que estaba trabajando hasta hoy. Y rellené la instancia y presenté mis "mierdecillas", a saber, fotocopias de todos mis títulos académicos, de mis contratos, de mi vida laboral, de mi dni, de mi polvoriento permiso de conducir... En este tipo de trabajos, o sacas toda la artillería pesada... o no hay nada que hacer.

Superé la fase de méritos. Por lo visto mis fotocopias "pesaban" lo suficiente. Y fui convocada a examen. Apenas me preparé. Era el día 27, justo después de fiestas... y no quería robar tiempo a la familia. Por otro lado... son exámenes sin temario... así que... estudié lo que pareció el lunes a última hora... y el martes a las 8.30 ya estaba esperando a que abrieran.

La cagué. Me preparé para unos temas que no se parecían en nada a lo que me preguntaban en el examen. Pero si algo tiene llevar tantos años trabajando en lo mismo... es que tienes una cierta capacidad para improvisar. Y por lo visto... no se me da mal improvisar!

El miércoles recibí la llamada que me convocaba a ir hoy a una entrevista. El puesto iba a ser mío... tenía que ser mío. Enfoca...enfoca... y enfoqué!

Apenas tuve que ausentarme tres cuartos de hora para ir, hacer la entrevista y volver a mi puesto!

La entrevista no empezó bien... se me atascó el abrigo y no había manera de sacármelo! Bajo la mirada siempre atenta de los entrevistadores (porque se estila que vayan en pareja, como la guardia civil) yo luchaba con mi manga enganchada en mi reloj. Decidí hacer lo que hago siempre... reír! Reírme de mí misma y de la escena... no sin dejar de luchar con la maldita manga hasta conseguir sentarme digna, con mi derrotado abrigo ocupando la silla de al lado. Enfoca...

Me enfoqué en mi objetivo y sentí que la entrevista empezaba a ir bien... que conectaba... que mis respuestas parecían gustar... A las pocas horas recibía la llamada. Game Over. El próximo día 11 formaría parte de esta "nueva" empresa. Tocado  y hundido!

De momento sigo en el terreno de juego, sigo llevando las riendas de mi vida... y tengo siete meses por delante antes de la próxima batalla.

Mientras, mi marido podrá recuperarse de la operación, con suerte hacer el curso que estaba esperando... y quién sabe si dentro de siete meses no tendrá ya un flamante y nuevo trabajo?

Ahora queda adaptarme a una nueva manera de hacer, a un nuevo sistema informático, nuevos compañeros, en definitiva... empezar de nuevo.

Pero entro en este nuevo escenario de batalla con energías renovadas, y enfocando mi próximo objetivo.

Bienvenido 2017! Así... sí!

No hay comentarios:

Publicar un comentario