No, no voy a hablar del consabido periodo de adaptación de los niños a la escuela infantil o guardería. Voy a hablar de MI propio periodo de adaptación.
Porque, no sé tú, pero yo, cada año, cuando mis hijos vuelven al colegio, experimento un periodo de adaptación de duración variable que me trae de cráneo como mínimo un par de semanas.
Y es que venimos de las vacaciones... sin rutinas, sin horarios, sin prisas.... y pasamos a... las carreras, obligaciones, y a la rigidez.
Con la vuelta al cole de los peques se pone en marcha todo el engranaje que debe hacer que la vida doméstica funcione. Y esto... esto, no siempre es fácil!