8 mar. 2018

Cambiando de perspectiva

Los recientes acontecimientos que han ocurrido en mi vida, han hecho que mi perspectiva sobre las cosas, sobre la vida en general, se haya visto alterada y haya cambiado.

Tras acompañar al quirófano a mi pequeño dos veces seguidas, enfrentarnos a una pérdida de audición del 70% en el oído derecho, y perder hasta a cuatro miembros de mi familia en apenas dos meses... te replanteas muchas cosas, y tu vara de medir, irremediablemente cambia.

Cuando pierdes a un ser querido, que "está por encima de ti", es decir, que es mayor... te duele, pero es algo que entra dentro del orden natural de las cosas.

Lo que no es de recibo, es que alguien, con apenas siete años, haya vivido una experiencia dura, que le ha acercado a la muerte. Eso... eso no debería suceder... jamás.


Como madre, siempre di por hecho que mis hijos iban a estar ahí...para el resto de mis días. Puesto que obviamente, yo moriré algún día, y ellos... me sobrevivirán. Llorarán mi muerte como yo he llorado a mis abuelos, y lloraré a mis padres cuando ya no estén.

Es algo que no hablas, no dices, apenas lo piensas de manera consciente... pero lo das por echo. Tus hijos tienen toda la vida por delante, y dispones de mucho tiempo para estar con ellos. 

De modo que si te pierdes un festival... no pasa nada, porque ya verás el del año que viene... si no tienes mucho tiempo para dedicarles, lo mismo da... porque lo podrás hacer tal vez en otro momento.

Pero... y si no fuera así? Y si no hubiera otro momento? Y si tus hijos se fueran antes que tu? Jamás tuve este pensamiento, hasta que mi hijo entró en un quirófano para pasar allí 4 horas, en las que junto a un tumor le extirparon gran parte de su aparato auditivo.

Si ese tumor, benigno para más señas, hubiera avanzado más... silenciosamente, podría haber tenido consecuencias nefastas. Y yo... me habría podido perder su vida.

Y no, no es que ahora me haya obsesionado con el tema, y me pase el día pensando que mis hijos pueden morir en cualquier momento y que no les veré crecer! Para nada! No se trata de eso!

Simplemente, es que ese pensamiento, esa opción jamás contemplada por mi mente... ahora está ahí, dentro...oculta en un rincón. Porque aunque no pensemos en ello, y no mole para nada, esas cosas, a veces pasan.

Por eso ahora intento no dejar pasar un día sin reírme con mis hijos, sin hacerles cosquillas, sin hablar un ratito con ellos, sin disfrutar de su vida... a su lado. Y les hago muchas fotos! Muchas!!! Porque quiero vivir su vida a tope. Ahora que están ahí... ahora que yo estoy ahí!

Y sí, me perderé festivales... porque la conciliación es una utopía de mierda... y me perderé muchas cosas. Pero al menos, los momentos en que esté a su lado, trataré de estar disfrutando y de que sepan que estoy ahí, con ellos, por ellos.


10 comentarios:

  1. Que difícil pensar en eso. Eres valiente por poder hablar del tema. Yo no soy capaz.
    Disfrutar de la vida, reír, hacer muchas fotos como tú bien dices es esencial, porque la vida es un momento. Besos fuertes y muchos ánimos!

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    1. Capaz de hablar no soy... De escribirlo si...por eso tengo el blog.
      Un fuerte abrazo y a disfrutar de la vida!

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  2. Uffffff. Es un tema duro. Muy duro. Pero sí lo he pensado. Ella no ha pasado nada parecido, pero un día mirándola a los ojos lo pensé y me estremecí, me puse a llorar pensando en su pérdida y fue entonces cuando ella con tres años, me abrazó y me dijo: mama no pasa nada.
    Besis!! Y ánimos, muchos ánimos para ti y todos los tuyos

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    1. A veces nuestros pensamientos nos juegan malas pasadas y nos hacen vivir momentos mágicos.
      No dejes de abrazarla cada día.
      Un beso

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  3. Ay Vane, es que es muy duro pensarlo... De ahí algunos de mis ataques de pánico.
    No te he querido escribir ni llamar porque sé que necesitas tu espacio y no quiero molestarte pero sabes que estoy al otro lado del teléfono siempre verdad?

    Un abrazo enorme y te echo de menos.

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    1. Si que es duro...sobretodo cuando esa posibilidad ha estado cerca y te ha bailado.
      Pero hay que mirar adelante y dejar atrás a los fantasmas.
      Un abrazo

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  4. Cómo te entiendo. Hace dos semanas se murió la hija de una amiga, 19 años, aguantando la madre y la hija durante 3 años. Ese fin de semana lloré por mi amiga, mucho, y mucho lloré también por todo lo que me he perdido de mis hijos. Como bien dices hay que vivir el momento y disfrutarlo a tope!!
    Ánimo!

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    1. Madre mía! Lamento mucho lo de tu amiga...que duro.
      Si es que hay que vivir el momento a tope...porque sino...si algo no según lo previsto...no hay nada que se pueda hacer.
      Un fuerte abrazo

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  5. Hola, entiendo perfectamente lo que dices, mi hijo tuvo Meningitis cuando tenía 2 años, ahora ya tiene 11 y como dices, no lo piensas a cada segundo, pero estás algo más cerca de haber vivido algo innombrable.
    Y las cosas, como tu dices, las valoras de otra manera.
    Ánimo con tu peque, son nuestro mundo.

    Cojo sitio por tu blog para seguir tus andadas de cerca.
    Un abrazo.

    https://similocuramedeja.blogspot.com.es/

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    1. Gracias por tu comentario y por compartir tu experiencia! Se aprende a ver las cosas de otro modo después de tan duras experiencias.
      Un abrazo y espero seguirte viendo por aquí! Me paso yo también por tu blog a conocerlo!

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