20 ene. 2016

Creando un hogar

Cuando mi marido y yo nos fuimos a vivir juntos, nos fuimos de alquiler a un piso de protección oficial, de 40 metros cuadrados, que le había tocado a él.

Era un piso pequeñito, pero nuevo a estrenar y muy encantador. Lo decoramos poco a poco, con mucha ilusión y cariño. Escogimos los muebles, las lámparas, los electrodomésticos, las cortinas, en fin.... todos los detalles! Comprados poco a poco, a medida para que aquel frío piso se convirtiera en nuestro hogar.

Cuando vinimos a vivir a nuestro piso todo fue muy distinto. Compramos un piso de unos 80 metros cuadrados, porque queríamos formar una familia en él. Un piso de segunda mano, para entrar a vivir, con ciertas reformas por hacer que no eran urgentes. No nos podíamos permitir reforma alguna, así que entramos a vivir con la intención de ir arreglando las cosas más adelante, pero esos arreglos nunca llegaron. Las reformas pendientes, poco a poco se van convirtiendo en urgentes. Y seguimos sin poder darles respuesta por falta de presupuesto.

Por otro lado, nos mudamos a un piso de 80 metros acarreando los muebles de un piso de 40. Y simplemente, los adaptamos como pudimos al espacio disponible. Muebles de talla pequeña en un piso grande, cortinas gruesas para evitar la entrada del sol en un hipersoleado cuarto, bloqueando la luz apenas presente en un bajos...

Poco antes de que llegara Erik a nuestras vidas, cambiamos las ventanas del comedor, de nuestra habitación y la suya, a que eran de madera y dejaban entrar bastante el aire. Ahora son de aluminio y nos ayudan a mantener el calor. Ha sido la reforma más grande que hemos podido hacer.

La habitación de los niños, es la más bonita de la casa. Pues compramos los muebles nuevos cuando vinieron los peques. Muebles a la medida justa de esa habitación, con cortinas infantiles escogidas para esa habitación, y una bonita lámpara que encaja en ella perfectamente.

Mi reto para este año, es poco a poco, volver a convertir este piso en un hogar. Como cuando nos mudamos la primera vez. Con ilusión, eligiendo los detalles, a nuestro gusto, adaptándose a las necesidades de este piso y a las nuestras en este momento de nuestras vidas.

A finales del año pasado cambiamos las cortinas del comedor. Compramos unas cortinas claritas con unos detalles a juego con la tapicería del sofá. Una cortina que deja pasar más la luz y que le da al comedor un aire de mayor amplitud.

Ahora hemos dado otro paso de gigante. Hemos comprado muebles nuevos para el comedor. Sólo los muebles: ni sofá, ni mesa y sillas. Cambiarlo todo haría que el presupuesto se disparase notablemente y no podemos permitírnoslo. Pero los muebles pedían a gritos un cambio!

Al principio de vivir aquí, un día que llovió nos entró agua, y uno de los muebles se mojó. Eso ha hecho que en días que hay humedad, el mueble empiece a oler mal, como a meado..., creando un ambiente desagradable en casa, que a días ni los ambientadores pueden disimular. Para colmo de males, la puerta de la vitrina se rompió, y está como descolgada. Mientras está cerrada no se nota, pero cuando la abres debes sujetarla con las dos manos o el cristal se te viene encima. Teniendo dos niños pequeños en casa, esto es un gran problema. Ellos la han abierto nunca.... pero falta que esté rota para que nos sorprendan...

Hemos escogido unos muebles más claritos, para que la sensación de luz sea mayor. Además, aprovechando que vamos a cambiar los muebles, pintaremos el comedor. Y aunque sea muy tradicional... pintaremos de blanco. Cuando vinimos a vivir aquí lo pintamos de un color crema clarito... y lo que parece es que las paredes estén amarillentas y sucias... y nos quita luz. Así que entre los muebles más claros y las paredes blancas, creo que el comedor ganará mucho!!!

La mesa y las sillas están muy bien y creo que tardaremos en cambiarlas. Más urgente será en algún momento cambiar el sofá. Más que nada porque es de dos plazas... y aunque caben tres personas.... somos cuatro!! Los peques crecen y cada vez abultan más... y en breve no cabremos!

Por orden de urgencia luego estarían las reformas de cocina (super urgente!!), baño (urgente) y puertas interiores (deseable, porque son horribles, algunas tienen el pomo roto y son oscuras).

Espero que este año empiece el proceso de transformación de nuestro hogar, y que podamos convertirlo poco a poco en nuestro espacio, a nuestro gusto y acogedor.

Y tu? Tienes reformas pendientes que tampoco puedes hacer?


6 comentarios:

  1. Seguro que lo dejais precioso!!besos

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    1. Con tiempo y dinero... todo es posible. Poco a poco irá mejorando. Algún día será el hogar soñado...
      Un saludo

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  2. Si, muchas reformas que no puedo hacer...poco a poco.

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    1. Cuando acabe con las que tengo en mente...saldrán otras!! Es el cuento de nunca acabar en las viviendas de segunda mano... Lo malo es que lo que querías arreglar algún día, poco a poco se va convirtiendo en urgente de arreglar. A ver si me toca la loto!!!

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  3. Yo tengo millones de reformas por hacer !!! Te entiendo perfectamente. Además, los muebles que se venden hoy en día no son como los de antes, y se estropean con solo mirarlos.

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    1. Es horrible ver que las cosas se acumulan y la lista de temas pendientes crece sin parar!
      La verdad es que la perspectiva de adelantar temas en el hogar se detuvo hace unos meses, cuando mi marido se quedó en el paro. Cuestión de prioridades.
      Gracias por comentar! Un abrazo!

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