26 jun. 2019

El verano ya llegó...

Recuerdo una canción de esas "casposillas" que se puso de moda algún verano y que venía a decir algo así como: "el verano ya llegó, ya llegó, ya llegó, y la fiesta comenzó, comenzó comenzó....".



Una "gran letra"... que se repite últimamente en mi mente. Y es que sí, el verano ya ha llegado... y para los que tenemos hijos en edad escolar... la fiesta ha comenzado.



Esta etapa del año es, no sé, como los juegos del hambre, la cuadratura del círculo, o que sé yo! Es un despropósito absoluto!



Es cuando nuestros chiquitines "gozan" de 3 mesecillos de vacaciones, mientras que los padres podemos disfrutar como mucho de un mes. Y sí, digo como mucho, porque no en todas las empresas te permiten coger un mes entero de vacaciones en verano. En algunas, te "recomiendan" encarecidamente (te obligan vaya!) a cogerte como mucho tres semanas o quince días y guardar el resto para otra ocasión.




De modo que es tiempo de gastar un pastizal en casales de verano, pedir favores, y obrar milagros, porque aunque te dieran un mes de vacaciones, y a tu pareja le dieran también un mes, y los disfrutaseis en meses distintos para abarcar el máximo... seguiría quedando un mes enterito por cubrir. Ahí es nada y tenía el ojo en la mano! 



En casa hemos probado todo tipo de combinaciones.... papá ha hecho julio de vacaciones, yo agosto y las semanitas colgadas de septiembre y junio a casales; papá ha trabajado por la tarde, mamá por la mañana, coincidimos 15 días de vacaciones y tiramos de casales y abuelos el resto.... Y la propuesta de este año: tres semanas repartidas entre abuelos y días sueltos de fiesta de papá y mamá, dos semanas de casales, un mes de vacaciones de papá, tres semanas de mamá.... y dos días que ni pajolera idea de lo que vamos a hacer con los pequeñajos!



Todo muy estupendo y perfectamente organizado. El verano se convierte así en uno de los períodos más estresantes del año, donde la paz y el relax acaban brillando por su ausencia.



Dicen que los pequeños necesitan descansar, y que es bueno para ellos tener tres meses seguidos de vacaciones. No seré yo quien ponga en duda que eso sea cierto, pues veo como año tras año llegan al mes de junio agotados.



Pero en serio tienen tres meses de descanso??? De verdad alguien lo cree? Es descanso tener que levantarse a las 6.30 de la mañana para entrar en un casal de verano a las 8 porque tus padres trabajan??? Es descanso tener que ir rebotado de casa en casa para pasar el tiempo con tíos y abuelos? Es relajante que cada día venga una persona distinta a tu casa para cuidar de ti (un día abuela, otro abuelos, otro tu madre que tiene fiesta....)? En serio???



Sería descanso si no tuvieran que madrugar (ya bastante lo hacen en época escolar) y pudieran hacer lo que les apeteciera en compañía de nosotros... sus madres y padres. Eso sería disfrutar del verano! Estar en familia, disfrutar de un buen helado, de un paseíto, de un ratito de playa...



No todos los padres pueden gozar de estar un mes entero con sus hijos... y mucho menos los dos a la vez. El verano se convierte en una carrera de relevos, donde muchas veces los peques tienen una agenda más apretada que el resto del año.



Y eso sin parar a mirar el dineral que te puede llegar a costar el tener quien les cuide si no cuentas con apoyo familiar o si no quieres tener a la familia en jaque todo el verano. En dos semanitas de casal se te puede ir perfectamente medio sueldo, o incluso un poco más. 



Y es que está muy bien compartir el verano con los abuelos, incluso ir a un casal para disfrutar de aventuras con niños de tu edad... pero esta bien si es algo que se elige, porque apetece, o porque a tus hijos les gusta, no porque TOCA o porque no hay más remedio que ir te guste o no.


Así que sí, es tiempo de descanso para unos, y de Tetris y estrés para otros. Que comience la gran fiesta del verano!

10 comentarios:

  1. Así es... son quince días de vacaciones realmente. El resto del tiempo, los pobres críos están sujetos al horario laboral de los padres y van quedándose en casa de quien pueda atenderlos en ese momento. ¡Muy buena reflexión!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Correcto, al menos en la mayoría de los casos es así... tres semanitas como máximo... y el resto... la ruleta!
      Un abrazo y gracias por comentar

      Eliminar
  2. Si que es horrible que los niños estén del tingo al tango. Yo por lo menos tuve que dejar mi trabajo para ocuparme de los míos porque no teníamos esa ayuda de los abuelos o de las tías. Ahora, si que es verdad que tenemos que ajustarnos el cinturón con 5 personas en casa y un sueldo, pero por lo menos me tienen a mi en casa. Un beso y ánimo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nosotros hemos hecho números mil veces para que uno de los dos deje de trabajar... y el otro pueda quedarse en casa. Pero por desgracia nuestros salarios son modestos... y no podemos prescindir de ninguno de ellos.
      Ojalá un día me cuadren los malditos números!
      Un abrazo!!!

      Eliminar
  3. Te escribo por aquí por que no me deja en tu blog! No se por que... estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. En mi caso no estoy trabajando pero espero que el año que viene si tengo una buena oportunidad lo este haciendo, pero a costa de eso que dices! Del estrés con quien dejarla... en mi caso campamento creo que tan pequeña no hay para ella. Así que lo mas probable es que siga pasando el tiempo y no pueda acceder al mercado laboral. En septiembre va a ser una locura. Por que si que hago las practicas, ella empieza el cole de mayores y ya estoy pensando en horarios y en calendarios... así que si, aunque tenga una situación distinta estoy contigo. Los pobres se merecen descansar y también pasar tiempo con sus padres.
    En mi caso mi madre tenia que estar todo el verano alejada de nosotros que nos repartía entre campamentos y familiares. No me lo pasaba mal y tengo buen recuerdo pero no me gustaría tener que dejar a mi hija durante meses a cargo de otras personas... en fin, me ha gustado como lo expresas! Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues al final te ha dejado comentar! jejeje, los misterios de mi blog.
      Aunque en estos momentos no te veas en esta situación, empatizas perfectamente con ella... y además la anticipas, pues como dices, en cuanto regreses al mercado laboral... te encontrarás si no cambia mucho la cosa con este gran panorama.
      Ojalá todos pudiéramos descansar y disfrutar tiempo en familia!!!
      En relación a lo que comentas de tu hija.. ya lo mirarás llegado el momento... Aquí campamentos para tan peques igual no... pero casales sí. En el cole de mis hijos los hay desde P3, se hacen en el mismo cole... con los monitores de comedor y extraescolares de todo el año... y organizan actividades lúdicas, manualidades, excursiones... Igual en el cole de tu pequeña hay algo similar.
      Un abrazo fuerte!!!

      Eliminar
  4. Es un problema importante. Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que sí, Susana!
      Gracias por pasarte a comentar

      Eliminar
  5. Tremendo la verdad. Ole por cómo conseguís organizaros... Es una rabia no poder nisiquiera estar de vacaciones en familia todos a la vez más tiempo, que sería lo suyo... Lo que tampoco tengo del todo claro es qué solución pueda haber cuando ambos padres trabajan fuera de casa. Como no sea pedirse días sin sueldo, y eso si están dispuestos a dártelo... :(

    ResponderEliminar
  6. Amén a todo eso. Yo el año pasado empecé a trabajar en junio así que siguió en la guardería que no era pública. Pero este año he tenido que gastarme casi medio sueldo en un campus de verano para julio. Tengo las 3 semanas de agosto y las que quedan sueltas intentaremos ir rotando entre abuelos y demás.
    Besotes

    ResponderEliminar

Por la entrada en vigor del Reglamento General de Protección de datos te informo que al pulsar en el botón de "publicar" estarás aceptando la política de privacidad de este sitio.
La única finalidad es gestionar y moderar los comentarios. Tus datos estarán ubicados en los servidores de Blogger y no serán utilizados con fines comerciales ni publicitarios.
Responsable: Vanesa A.
Contacto: diariodeunamadresuperada@gmail.com