24 ago. 2015

Superar las vacaciones con niños

Un año más y ya llegó el verano, las vacaciones y el tiempo libre de nuestros hijos.

Cuesta sacar tiempo para una misma cuando hay que estar con ellos non stop, las 24 horas al día. Pero al fin, hoy he conseguido sacar mi rato libre para ponerme de nuevo frente a la pantalla, con idea de renovar un pelín mi blog y a ser posible, mantenerlo activo!

Para mi, la clave para superar las vacaciones con los niños, sin que mi salud mental se vea afectada, reside en una palabra clave: ORGANIZACIÓN. Esa y no otra, es para mi la madre del cordero.

Si te organizas, puedes ganar la batalla, de lo contrario....estás perdid@, porque ellos tomarán el control y empezará a reinar el caos en el hogar.

Las primeras dos semanas de agosto, hemos estado papá y mamá juntos al frente, pero ahora, me he quedado yo sola a bordo del barco y debo intentar llevarlo a buen puerto.

La estrategia de la organización da buenos resultados tanto si uno está "solo ante el peligro", es decir, solo con los niños, o si está la familia al completo de vacaciones.

Cada día, antes de irme a dormir, planifico lo que vamos a hacer al día siguiente, y así, cuando ellos se levantan sólo tienen que seguirme. No hace falta que sean grandes planes... obviamente los días que ha estado papá en casa nos hemos permitido el lujo de hacer excursiones y actividades de "mayor envergadura", pero ahora que estoy sola los planes son menos ambiciosos.

Un día puede ser básicamente: desayuno, "excursión" al supermercado, colocar la compra en casa entre todos, salida al parque a jugar un rato, media horita de tele mientras yo preparo la comida, comida, siesta de la peque y ratito de pintar o hacer cuadernos de verano del grandullón, ratito de tele para el grande mientras la peque engancha pegatinas y pinta, merienda, juegos en la terraza (si hace bueno piscinita hinchable), baño, ratito de tele para hacer la cena, cena y a dormir (por fin!!).

Cuanto menos ratos muertos queden mejor... porque todo aquello que dejemos a la improvisación, a mi al menos, suele conducir al fracaso absoluto. De modo que si al acabar de comer dejo a mi hijo a su "libre albedrío" probablemente empezará a decirme: mamá, que hago?? es que no sé que hacer... esto no me gusta... que estás haciendo?.... Mientras que si, tras poner a la peque a dormir, le digo: venga Erik, vamos a hacer dos paginitas del cuaderno, a ver como nos salen. Se sienta y se pone sin problemas... y lo pasa genial!

Así que, ya sabéis, organizar el día (en el fondo es lo que hacen en escuelas y guarderías) y notareis la diferencia. A mi con mis peques de 2 y 5 años me funciona de maravilla!

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