10 abr 2019

Conversando con Erik

A veces pienso que mi hijo es demasiado maduro para la edad que tiene... siempre preguntando y haciendo reflexiones que van un paso más allá.

Hace poco tuvimos la reunión con su tutora del cole, y realmente nos confirmó esta percepción que como padres teníamos hace tiempo. Erik lleva los debates dentro del aula a un nivel "más adulto" que el resto de la clase, y enriquece de ese modo los contenidos y los puntos de vista de sus compañeros.

Esto, a priori podría parecer una cosa muy buena, pero créeme si te digo que es un arma de doble filo.  Por un lado puedes tener conversaciones con él de muchos temas, y eso genera una complicidad que es muy bonita. Pero por otro... el que tenga esa capacidad para plantearse dudas, para ver las cosas desde mil y una perspectivas... no siempre es positiva.

El pasado miércoles, mientras volvíamos a casa del colegio, tuvimos una de "esas conversaciones" que me dejan mentalmente agotada.

2 abr 2019

Dime... ¿quién eres?

Esta en una entrada de esas que escribo para mí, de esas que cuestan, de esas que duelen al escribirlas, pero que de algún modo sé que he de escribirla.

Cuando empecé con este blog no me leía nadie, y lo escribía para mí. Un diario, donde charlar conmigo misma, soltar mis preocupaciones, mis opiniones, mis relatos... Poco a poco, empezaste a leerlo, tu y un@s cuant@s más! Y aunque empecé a publicar otro tipo de entradas, quise conservar un poco la función de "desahogo" con la que lo cree en principio.

Y hoy me siento a escribir para sacar algo que guardo hace tiempo dentro, y me imagino que este vuelve a ser sólo mi espacio, que tu no estás y no vas a leerme... porque sólo así podré escribir.

Hace meses que una pregunta me tortura, me invade sobretodo cuando estoy en el baño, y me lavo la cara por las mañanas, al salir de la ducha, o al cepillarme los dientes. En ese momento descubro un reflejo en el espejo, unos ojos tristes que me miran, de un verde profundo... y me pregunto: ¿quién eres?.

7 mar 2019

Enganchada

Así estoy desde el pasado fin de semana... enganchada.

¿A una serie? ¿A un videojuego? ¿A los programas de reformas del hogar? Ay... ojalá!

Desde hace algunos años padezco de la espalda, y de tanto en tanto me quedo enganchada por algún lado... Esa indescriptible sensación de girarte, y no saber si podrás volver a tu posición original, no tiene precio.

Llevaba ya unos días con las cervicales algo cargadas.... y cierto dolorcillo en el omoplato izquierdo. Y estaba haciendo, lo que suelo hacer yo siempre en estos casos: NADA.

Y, la verdad, no me estaba funcionando... ¿Qué raro, no?

14 feb 2019

Aprendiendo a ganar... aprendiendo a perder

Si sueles leer mi blog y me sigues en redes, ya sabrás que a mi hijo mayor le ha dado fuerte por el ajedrez, y que últimamente está jugando bastantes partidas de diversos campeonatos que se están celebrando.

Una de las que cosas que más me gustan del ajedrez, es que es una disciplina deportiva en la que los jugadores se acostumbran a respetar mucho.

En las partidas, los contendientes se dan la mano antes de empezar, y una vez finalizado el encuentro. Sea cual sea el resultado... al acabar, hay que dar la mano al rival. Es una manera de felicitarlo si te ha ganado, y de demostrarle respeto como jugador si perdió.

7 feb 2019

Tempus fugit

Estas últimas semanas tengo la sensación permanente de que el tiempo se me escapa entre los dedos, como si fuera agua.

Es una sensación extraña que me provoca un cierto desazón, ya que tengo la sensación de no estar aprovechando bien mi tiempo.

Cuando encontré mi actual empleo, hace unos meses, me dio por pensar que por fin podría recuperar un poco las riendas de mi vida, y que lentamente, volvería a sacar tiempo para retomar aficiones perdidas, y por qué no, para volver a escribir en mi blog.

Pero algo no acaba de encajar en la ecuación... y estoy fracasando en mi empeño.