Y es que el pasado domingo, así, como si nada, mi chiquitita cumplió 4 años. Si!!! cuatro!!! Ya han pasado cuatro años desde aquella noche en que mi marido y yo oímos romperse la bolsa gestacional, y rompí literalmente aguas.
30 nov 2016
Y de repente... 4 años!
Este... este era el post que quería escribir para iniciar la semana! Y ahora, por fin, tengo un momento para ponerme a ello!
29 nov 2016
Magia... magia por todas partes!
Este no es el post que quería escribir hoy... pero a veces la improvisación me asalta y domina mis actos!
Hace algún tiempo en este post os hablé de como algunos días tengo la sensación de que la magia invade mi vida. Hoy ha sido unos de esos días!
Ayer, cuando volvía a casa en el ferrocarril, las lágrimas se arremolinaron en torno a las cuencas de mis ojos, y empezaron a luchar por salir. Así, sin más... sin motivo aparente. En breve, constaté que me ahogaba... me costaba respirar... Lo llaman ansiedad.
Conseguí retener mis lágrimas y llegar a casa... con la sensación de quien cree que ha llegado a meta y descubre que sólo era un punto de avituallamiento y que aún quedan quilómetros por delante por correr. Para colmo... me invadió la sensación de que llegaba tarde... el punto de avituallamiento estaba vacío... el resto de corredores se lo habían tomado todo :-(
25 nov 2016
365 Cuentos para dormir - Literatura Infantil
Como todos los viernes, os traigo una recomendación literaria para los más pequeños de la casa!
Se trata de 365 cuentos para dormir, un libro de Catherine Tessandier, Valerie Videau, Laure de Bailliencourt y Guillaume Trannoy, que nos llega de la mano de Ediciones Saldaña. La adaptación al castellano es de Teresa Rodríguez.
23 nov 2016
Tarde de Bolos!
En una tarde lluviosa como la de hoy, o en incluso en una tarde calurosa... una buena forma de entretener y disfrutar junto a los más pequeños de la casa es montar una tarde de bolos!
No hay juego más sencillo en el mundo y más entretenido que una partida de bolos!
21 nov 2016
Superando el dolor... ya veo la luz!
Hace unos días os contaba como me encontraba, perdida en mi papel de persona, superada por mi dolor de espalda.
Todo empezó el pasado sábado, hace una semana y un día, para ser exactos. Y hoy, unas cuantas pastillas y horas de esterilla después, puedo afirmar que empiezo a ver la luz al final del túnel.
Pese a que el dolor aún no me ha abandonado, y que no hay un sólo momento del día en que no lo sienta, hoy soy consciente, de que su intensidad ha bajado, empezando a hacerse algo más soportable.
Empiezo a pensar que hay una esperanza, que en un momento dado, este dolor me abandonará, y podré poco a poco retomar mis actividades.
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