Últimamente a muchas personas de mi entorno (amig@s, conocid@s, parientes...) les ha dado por hacer comentarios sobre mis vacaciones de Navidad, o mejor dicho, sobre mi ausencia de vacaciones en este período del año.
Tan extraño resulta no tener vacaciones? Acaso soy la única mortal sobre la faz de la tierra que trabaja en Navidad? Yo creo que no, verdad? Es más... mi marido tampoco goza de vacaciones en estas fechas señaladas.
Se da la circunstancia que no llevo ni dos semanas en mi puesto de trabajo... así que dudo yo mucho que me haya ganado ningún derecho a disponer de unos días de asueto.
Pero eso, al parecer la gente lo ignora. Y me van martirizando con frases del estilo: "no tienes vacaciones?", "pero, el día 31 no trabajarás, no?, o "y el día 5 no te dan fiesta?".
Pues NO, señoras y señores, no dispongo de vacaciones porque me acabo de incorporar a mi puesto, y con respecto al día 31 de diciembre y al 5 de enero, son días laborales, así que mi empresa no tiene porque darme fiesta.
Cuando doy estas respuestas, hay quien no acaba de quedar conforme del todo... y me sorprenden con un "pero si el 5 de enero es la cabalgata!! Ya has dicho que tienes hijos?". Como si el hecho de tener hijos fuera una especie de "salvoconducto" que te dotará de derechos especiales.
Ya me imagino la escena: me planto delante de mi jefe y le digo: pero como? El día 5 he de venir a trabajar? Si tengo hijos!! - Y entonces, claro, mi jefe me miraría y me diría - Oh! Tienes hijos?? Perdona!! Eso lo cambia todo!!! Por supuesto, no vengas el día 5, y si eso el día 7 tampoco, que así juegas con ellos en casa!!!
Sería bonito, verdad?? Pero la realidad es que eso no es así, ni lo será. Porque no vivimos en "yupiland" sino en la Tierra. Y si, yo tengo hijos, pero mi jefe también, mis tres compañeras de proyecto también, la jefa de mi jefe también.... Muchos tenemos hijos, y le pese a quien le pese el día 5 es laborable, y si no te quedan días de libre disposición por disfrutar o no has generado vacaciones... no te corresponden. Y no es un abuso empresarial.... es una realidad!!
Has vivido situaciones de este estilo? A veces sientes que las personas que te rodean tienen un concepto irreal e idealista de lo que es el mundo laboral?
Con ese tipo de preguntas lo único que consiguen es hacerme sentir mal por algo que me parece totalmente lógico.
30 dic 2015
28 dic 2015
Primera etapa de la Navidad 2015 Superada!!!
Pues ya lo tenemos... la primera etapa de la Navidad superada y finiquitada... con éxito!
Mi hijo, de cinco años, ha calificado estas Navidades como las mejores de su vida!! jejjeje Pobrecillo... tampoco ha vivido tantas para poder comparar mucho!
El caso, es que estas navidades hemos hecho un "cambio de planteamiento" y creo que ha sido la clave de que por el momento las fiestas hayan empezado con mejor pie.
Desde que tenemos peques, en casa hemos sido de celebrar el Tió, el día 25 de diciembre, y los Reyes, el día 6 (como todo el mundo, claro está!).
Para el Tió, les caían tres o cuatro tonterías, pequeños detalles, incluso calcetines... es decir...cosas poco "jugables". Y fin de la historia. Luego venían los Reyes, y les traían regalos grandes (tipo bicicleta) en casa, regalos en casa de mi suegra, en casa de mis padres, en casa de mi hermano y de mis cuñados.... Y al día siguiente: al esplai!!!
De modo que, pasaban todas las fiestas sin juguetes, y el último día, podían recibir más de seis regalos fácilmente. Justo cuando volvían al cole y ya no había tiempo para la diversión.
Así que esté año, mi marido y yo decidimos cambiar el tercio. Sucumbiendo a las demandas de los peques (más bien del mayor) decidimos escribir carta a Papa Noel, con la finalidad de repartir mejor los regalos en las diversas fiestas navideñas.
En casa, Papa Noel les dejo un regalo a cada uno, pero un regalo "grande", es decir, el más deseado de la carta. Mi hijo recibió su ansiado león Kokum, y mi hija su tan demandado Peke Baby.
Cuando al levantarse descubrieron los presentes no cabían en sí de dicha!!! Papa Noel se había acordado de ellos!!!!
Estuvieron jugando toda la mañana con sus juguetes nuevos, hasta que llegaron mis padres y mi suegra, que comían el día de Navidad en casa. Mi suegra les trajo sus regalos para dárselos por Papa Noel, en lugar de esperar a Reyes. Menuda sorpresa!!! Papa Noel se había acordado de pasar por casar de la yaya!!! Erik se entusiasmó con su Clínica Veterinaria de los Playmobil, y Helia estaba fuera de si con su Cabeza de Nancy para peinar. Estuvieron jugando antes de la comida, y una vez acabaron de comer, mientras los mayores tomábamos el café.
Mi hija disfrutó muchísimo "barnizando" el pelo de su muñeca (o sea.... fingiendo que lo teñía. No nos preguntéis porque extraña razón lo llama barnizar...).
Después de los cafés y turrones, decidimos que era el momento de cagar el Tió. Este año, en lugar de traer tonterietas, les cagó juguetes "de verdad", un quirófano veterinario de Playmobil, una pelota bola del mundo y unos animales para Erik, y una muñequita, una furgoneta de Hello Kitty y una cosita para su casa Sylvanian, para Helia.
El resto de la tarde, la dedicaron a jugar con todo ello!!!
Como nota entrañable, decir que mis padres y mi suegra por primera vez en su vida, cagaron el Tió. Mi padre es Andaluz, mi suegra de Ciudad Real, y mi madre, pese a ser catalana, jamás había seguido esta bonita tradición.
La cara del abuelo atizando al Tió con un palo, con ayuda de sus nietos, para que le cagase un lote de productos Espinaler, no tenía precio. Y las abuelas, las dos a una, compartiendo palo, y viendo como el Tió las obsequiaba con un lote de productos de belleza.
Una experiencia que jamás olvidaremos!!!!
San Esteban lo pasamos como ya es tradición con mi suegra y mis cuñados. Allí vino la gran sorpresa para los peques! Papa Noel (el que nunca se acuerda de nosotros, mamá) había pasado por casa de sus tíos y les había dejado una pista de Hot Wheels para Erik, y una Cenicienta con vestidos y complementos para Helia. Toda una sorpresa!!! Menuda tarde de diversión con sus primos montando la pista y cambiando los vestidos a la muñeca!!!
Han recibido así, los regalos la mitad de la familia a principios de fiestas, y cada día, cuando salgan del esplai, podrán jugar un rato con todos ellos!!!
Para Reyes, en casa, apenas recibirán tres bobadas, y ya sólo quedarán el regalo de los otros tíos y abuelos. Para jugar con ellos, deberán esperar al fin de semana.
Creo que el darles escalonadamente y de manera repartida los regalos ha hecho que los puedan disfrutar más, y que no sea un repartir paquetes sin sentido.
La mejor prueba, la frase de mi hijo; es la mejor Navidad de mi vida!!!
Y tu? Como organizas el tema de los regalos? Papá Noel, Tió, Reyes?? Para cuando dejas lo más "gordo"??
Mi hijo, de cinco años, ha calificado estas Navidades como las mejores de su vida!! jejjeje Pobrecillo... tampoco ha vivido tantas para poder comparar mucho!
El caso, es que estas navidades hemos hecho un "cambio de planteamiento" y creo que ha sido la clave de que por el momento las fiestas hayan empezado con mejor pie.
Desde que tenemos peques, en casa hemos sido de celebrar el Tió, el día 25 de diciembre, y los Reyes, el día 6 (como todo el mundo, claro está!).
Para el Tió, les caían tres o cuatro tonterías, pequeños detalles, incluso calcetines... es decir...cosas poco "jugables". Y fin de la historia. Luego venían los Reyes, y les traían regalos grandes (tipo bicicleta) en casa, regalos en casa de mi suegra, en casa de mis padres, en casa de mi hermano y de mis cuñados.... Y al día siguiente: al esplai!!!
De modo que, pasaban todas las fiestas sin juguetes, y el último día, podían recibir más de seis regalos fácilmente. Justo cuando volvían al cole y ya no había tiempo para la diversión.
Así que esté año, mi marido y yo decidimos cambiar el tercio. Sucumbiendo a las demandas de los peques (más bien del mayor) decidimos escribir carta a Papa Noel, con la finalidad de repartir mejor los regalos en las diversas fiestas navideñas.
En casa, Papa Noel les dejo un regalo a cada uno, pero un regalo "grande", es decir, el más deseado de la carta. Mi hijo recibió su ansiado león Kokum, y mi hija su tan demandado Peke Baby.
Cuando al levantarse descubrieron los presentes no cabían en sí de dicha!!! Papa Noel se había acordado de ellos!!!!
Estuvieron jugando toda la mañana con sus juguetes nuevos, hasta que llegaron mis padres y mi suegra, que comían el día de Navidad en casa. Mi suegra les trajo sus regalos para dárselos por Papa Noel, en lugar de esperar a Reyes. Menuda sorpresa!!! Papa Noel se había acordado de pasar por casar de la yaya!!! Erik se entusiasmó con su Clínica Veterinaria de los Playmobil, y Helia estaba fuera de si con su Cabeza de Nancy para peinar. Estuvieron jugando antes de la comida, y una vez acabaron de comer, mientras los mayores tomábamos el café.
Mi hija disfrutó muchísimo "barnizando" el pelo de su muñeca (o sea.... fingiendo que lo teñía. No nos preguntéis porque extraña razón lo llama barnizar...).
Después de los cafés y turrones, decidimos que era el momento de cagar el Tió. Este año, en lugar de traer tonterietas, les cagó juguetes "de verdad", un quirófano veterinario de Playmobil, una pelota bola del mundo y unos animales para Erik, y una muñequita, una furgoneta de Hello Kitty y una cosita para su casa Sylvanian, para Helia.
El resto de la tarde, la dedicaron a jugar con todo ello!!!
Como nota entrañable, decir que mis padres y mi suegra por primera vez en su vida, cagaron el Tió. Mi padre es Andaluz, mi suegra de Ciudad Real, y mi madre, pese a ser catalana, jamás había seguido esta bonita tradición.
La cara del abuelo atizando al Tió con un palo, con ayuda de sus nietos, para que le cagase un lote de productos Espinaler, no tenía precio. Y las abuelas, las dos a una, compartiendo palo, y viendo como el Tió las obsequiaba con un lote de productos de belleza.
Una experiencia que jamás olvidaremos!!!!
San Esteban lo pasamos como ya es tradición con mi suegra y mis cuñados. Allí vino la gran sorpresa para los peques! Papa Noel (el que nunca se acuerda de nosotros, mamá) había pasado por casa de sus tíos y les había dejado una pista de Hot Wheels para Erik, y una Cenicienta con vestidos y complementos para Helia. Toda una sorpresa!!! Menuda tarde de diversión con sus primos montando la pista y cambiando los vestidos a la muñeca!!!
Han recibido así, los regalos la mitad de la familia a principios de fiestas, y cada día, cuando salgan del esplai, podrán jugar un rato con todos ellos!!!
Para Reyes, en casa, apenas recibirán tres bobadas, y ya sólo quedarán el regalo de los otros tíos y abuelos. Para jugar con ellos, deberán esperar al fin de semana.
Creo que el darles escalonadamente y de manera repartida los regalos ha hecho que los puedan disfrutar más, y que no sea un repartir paquetes sin sentido.
La mejor prueba, la frase de mi hijo; es la mejor Navidad de mi vida!!!
Y tu? Como organizas el tema de los regalos? Papá Noel, Tió, Reyes?? Para cuando dejas lo más "gordo"??
26 dic 2015
Superada por los cortes de electricidad en mi edificio
Esta semana me he visto superada por los cortes de electricidad que ha sufrido mi edificio y los colindantes de mi calle.
Por lo visto hemos sufrido una avería de esas que traen de cabeza a los trabajadores de la compañía eléctrica.
Todo empezó el martes por la tarde. Por fin, tenía decidido el menú de Nochebuena y Navidad, que celebrábamos en casa. Como ya lo tenía todo claro, pensé en no esperar a última hora para comprar los ingredientes, por si acaso, no se fuera a agotar algo en el super. Así cuando llegué de trabajar, me fui directa a comprar todo lo necesario y llené congelador y nevera de ricos productos, entre ellos magret de pato, rape y gambas.
Contenta yo, con mi dominio de la situación, me fui el miércoles a trabajar sin saber la que se venía encima.
Sobre las once de la mañana, recibí un mensaje de la chica que me lleva al cole o al esplai a los niños por la mañana, avisándome de que desde las ocho de la mañana no había luz ni en mi casa, ni en el edificio.
Tras verificar mediante preguntas, que el tema iba para horas, casi me da un "parraque". Nevera y congelador llenos de ricos y caros alimentos que corrían riesgo de estropearse. Y yo, a una hora de distancia, en mi nuevo trabajo y sin posibilidades de hacer nada!!!!
No tengo familia en la ciudad donde vivo... así que tiré de la bondad y eficiencia de la "canguro" de los niños! Viéndome histérica con el tema (sí, histérica sería la palabra), se ofreció a buscar un congelador que pudiera acoger temporalmente mis viandas. Así que la pobre, cargó con mis víveres en varias bolsas y se los llevo al congelador del Centro de Apoyo Familiar en el que trabaja.
Así, mi comida estaría a salvo. Y cuando yo llegase del curro, podría recuperarla.
La sorpresa fue mía, cuando llegué a mi casa a las cinco de la tarde.... y no había luz!!! Casi me mato tratando de encontrar la cerradura de mi casa en la oscuridad. al final, el chico del bar de al lado (que tampoco tenía luz) me acompañó con una linterna hasta casa y esperó a que yo encontrase la mía para volver a su puesto (cosa que le agradezco enormemente). Luego, tras verificar la oscuridad total de domicilio, me fui al Centro de Apoyo donde trabaja mi "canguro" y en que mis hijos hacen su esplai navideño.
Allí, me acogieron la hora larga que según los operarios, tardaría la luz en volver. Sobre las seis de la tarde decidí volver yo sola a casa, y comprobé que acababan de dar la luz. Justo entonces llegaba mi marido. Los dos, saqueamos el congelador del Centro de Apoyo Familiar, para recuperar nuestra comida. Con un par de bolsas por cabeza llegamos a casa, justo a tiempo de ver como la luz se iba de nuevo, delante de nuestras narices!!!! Vaya cachondeo!!
Por fortuna fue un corte breve, de apenas unos instantes y la luz volvió para quedarse ya el resto de día.
Llenamos el congelador y fuimos a buscar a los niños, para recuperar la normalidad del hogar.
Al día siguiente, marché tranquila al trabajo, porque Alberto tenía fiesta y se quedaba en casa con los niños.... y los congelados!!!
Por lo visto, a lo largo de la mañana, volvieron a dejarnos sin luz durante varias horas, pero no las suficientes como para que nada se echase a perder.
Mi rape, mi pato y mis gambas se salvaron, pero vivieron una auténtica odisea!! Todo por una inoportuna avería. Al final va a ser mejor comprar las cosas a última hora!!
Y tu? Te han superado alguna vez las averías y cortes del suministro eléctrico?
Por lo visto hemos sufrido una avería de esas que traen de cabeza a los trabajadores de la compañía eléctrica.
Todo empezó el martes por la tarde. Por fin, tenía decidido el menú de Nochebuena y Navidad, que celebrábamos en casa. Como ya lo tenía todo claro, pensé en no esperar a última hora para comprar los ingredientes, por si acaso, no se fuera a agotar algo en el super. Así cuando llegué de trabajar, me fui directa a comprar todo lo necesario y llené congelador y nevera de ricos productos, entre ellos magret de pato, rape y gambas.
Contenta yo, con mi dominio de la situación, me fui el miércoles a trabajar sin saber la que se venía encima.
Sobre las once de la mañana, recibí un mensaje de la chica que me lleva al cole o al esplai a los niños por la mañana, avisándome de que desde las ocho de la mañana no había luz ni en mi casa, ni en el edificio.
Tras verificar mediante preguntas, que el tema iba para horas, casi me da un "parraque". Nevera y congelador llenos de ricos y caros alimentos que corrían riesgo de estropearse. Y yo, a una hora de distancia, en mi nuevo trabajo y sin posibilidades de hacer nada!!!!
No tengo familia en la ciudad donde vivo... así que tiré de la bondad y eficiencia de la "canguro" de los niños! Viéndome histérica con el tema (sí, histérica sería la palabra), se ofreció a buscar un congelador que pudiera acoger temporalmente mis viandas. Así que la pobre, cargó con mis víveres en varias bolsas y se los llevo al congelador del Centro de Apoyo Familiar en el que trabaja.
Así, mi comida estaría a salvo. Y cuando yo llegase del curro, podría recuperarla.
La sorpresa fue mía, cuando llegué a mi casa a las cinco de la tarde.... y no había luz!!! Casi me mato tratando de encontrar la cerradura de mi casa en la oscuridad. al final, el chico del bar de al lado (que tampoco tenía luz) me acompañó con una linterna hasta casa y esperó a que yo encontrase la mía para volver a su puesto (cosa que le agradezco enormemente). Luego, tras verificar la oscuridad total de domicilio, me fui al Centro de Apoyo donde trabaja mi "canguro" y en que mis hijos hacen su esplai navideño.
Allí, me acogieron la hora larga que según los operarios, tardaría la luz en volver. Sobre las seis de la tarde decidí volver yo sola a casa, y comprobé que acababan de dar la luz. Justo entonces llegaba mi marido. Los dos, saqueamos el congelador del Centro de Apoyo Familiar, para recuperar nuestra comida. Con un par de bolsas por cabeza llegamos a casa, justo a tiempo de ver como la luz se iba de nuevo, delante de nuestras narices!!!! Vaya cachondeo!!
Por fortuna fue un corte breve, de apenas unos instantes y la luz volvió para quedarse ya el resto de día.
Llenamos el congelador y fuimos a buscar a los niños, para recuperar la normalidad del hogar.
Al día siguiente, marché tranquila al trabajo, porque Alberto tenía fiesta y se quedaba en casa con los niños.... y los congelados!!!
Por lo visto, a lo largo de la mañana, volvieron a dejarnos sin luz durante varias horas, pero no las suficientes como para que nada se echase a perder.
Mi rape, mi pato y mis gambas se salvaron, pero vivieron una auténtica odisea!! Todo por una inoportuna avería. Al final va a ser mejor comprar las cosas a última hora!!
Y tu? Te han superado alguna vez las averías y cortes del suministro eléctrico?
21 dic 2015
Superando la adversidad: vuelta a empezar
Como ya sabéis a finales de octubre pasado me quedé sin trabajo. En un principio era algo burocrático, pues debía volver a mi empleo anterior en cuanto la subvención fuera aprobada... pero las cosas se torcieron y a principios de diciembre me notificaron que no podrían volver a contratarme (puedes leer más sobre ello en mi anterior post Plantando cara: caer para subir otra vez )
Desde entonces me puse de lleno a buscar trabajo, consciente de que la mayoría de las oportunidades, en mi sector, se concentran en el mes de diciembre. Empecé a enviar currículums i en unas horas ya recogía los primeros frutos: me convocaban a una entrevista de empleo.
Tras la primera, vinieron un par más... pero curiosamente fue del primer sitio en que me llamaron de donde llego la oferta laboral que tanto ansiaba.
Tras pasar dos entrevistas laborales con ellos, habían decidido que estaba capacitada para el puesto y me notificaban que debía incorporarme hoy lunes a mi puesto de trabajo.
Menuda alegría me dieron!!! Para nosotros, mi familia, nos ha tocado ya el gordo de Navidad. Es un contrato de un año, lo que dura el proyecto, pero estamos encantados!
La agonía ha durado poco esta vez, y he conseguido recuperar la Navidad robada por mi Grinch particular. La ilusión y la estabilidad han vuelto a nuestro hogar.
El camino por recorrer ahora no es fácil, una nueva empresa implica siempre nuevas maneras de trabajar, nuevas maneras de hacer, protocolos que aprender... El proyecto también es nuevo, y hay que implantarlo de cero: crear materiales, diseñar acciones... todo con mucha ilusión pero también con cierto "estrés" por ver si estaré a la altura de lo esperado.
Es un proyecto muy bonito, que cojo con mucha ilusión por ser totalmente nuevo y desconocido para mí, pero también con cierto miedo, pues los objetivos son elevados, y por lo tanto el nivel de exigencia también lo será.
Por otro lado está el tema de la consabida conciliación familiar. Mi anterior horario estaba muy bien, y mi hogar funcionaba como una máquina perfectamente engrasada. Ahora, aún no tengo un horario definido... y la maquinaría deberá volverse a engrasar. Volver a cuadrar horarios con mi marido, canguro y abuelos... Volver a hacer el encaje de bolillos.
Pero que no cunda el pánico! He buscado de nuevo mi varita y estoy dispuesta a agitarla con fuerza para conseguir que todo encaje y funcione a la perfección de nuevo!!
Desde entonces me puse de lleno a buscar trabajo, consciente de que la mayoría de las oportunidades, en mi sector, se concentran en el mes de diciembre. Empecé a enviar currículums i en unas horas ya recogía los primeros frutos: me convocaban a una entrevista de empleo.
Tras la primera, vinieron un par más... pero curiosamente fue del primer sitio en que me llamaron de donde llego la oferta laboral que tanto ansiaba.
Tras pasar dos entrevistas laborales con ellos, habían decidido que estaba capacitada para el puesto y me notificaban que debía incorporarme hoy lunes a mi puesto de trabajo.
Menuda alegría me dieron!!! Para nosotros, mi familia, nos ha tocado ya el gordo de Navidad. Es un contrato de un año, lo que dura el proyecto, pero estamos encantados!
La agonía ha durado poco esta vez, y he conseguido recuperar la Navidad robada por mi Grinch particular. La ilusión y la estabilidad han vuelto a nuestro hogar.
El camino por recorrer ahora no es fácil, una nueva empresa implica siempre nuevas maneras de trabajar, nuevas maneras de hacer, protocolos que aprender... El proyecto también es nuevo, y hay que implantarlo de cero: crear materiales, diseñar acciones... todo con mucha ilusión pero también con cierto "estrés" por ver si estaré a la altura de lo esperado.
Es un proyecto muy bonito, que cojo con mucha ilusión por ser totalmente nuevo y desconocido para mí, pero también con cierto miedo, pues los objetivos son elevados, y por lo tanto el nivel de exigencia también lo será.
Por otro lado está el tema de la consabida conciliación familiar. Mi anterior horario estaba muy bien, y mi hogar funcionaba como una máquina perfectamente engrasada. Ahora, aún no tengo un horario definido... y la maquinaría deberá volverse a engrasar. Volver a cuadrar horarios con mi marido, canguro y abuelos... Volver a hacer el encaje de bolillos.
Pero que no cunda el pánico! He buscado de nuevo mi varita y estoy dispuesta a agitarla con fuerza para conseguir que todo encaje y funcione a la perfección de nuevo!!
18 dic 2015
Rutinas para ir a dormir
Hace días que pienso en el tema de las rutinas para ir a dormir, y en como las hemos ido cambiando a lo largo de estos cinco años que hace ya que mi Alberto y yo nos convertimos en padres.
Desde el primer momento supimos que queríamos establecer unas pautas con nuestros hijos a la hora de ir a dormir, para así facilitarles el sueño y que supieran que la hora de marcharse con Morfeo había llegado.
Con Erik, desde las primeras semanas lo acostumbramos a que cuando le poníamos en su moisés, le poníamos cada noche un cd con canciones de cuna (uno muy bonito que nos regalaron con unos libros que compramos). Cada día el mismo cd, durante, si mal no recuerdo, casi los dos primeros años de vida.
El sistema funcionaba muy bien. Yo le daba su último biberón en una silla que tenía junto a su cuna, luego lo metía dentro, lo besaba y le ponía el cd. Rara vez lo escuchaba entero, pues en las primeras canciones el peque se solía quedar dormido!
Luego, sobre los dos años, el sistema empezó a fallar. El peque no se quería quedar en su cunita... así que introduje una variación: la canción.
Cada noche, tras su biberón, cogía a Erik en brazos y le mecía cantándole una canción. Luego lo metía en su cama, y ya se quedaba tranquilo.
En esta época quise probar el sistema de leerle un cuento... pero no acababa de funcionar... parecía que se activaba más y que no le relajaba. Así que lo descarté.
Con la llegada de Helia, el sistema volvió a cambiar. En cuanto a los 4 meses, Helia pasó a dormir en su cuna, compartiendo habitación con Erik, el sistema fue activar un carrusel musical que tenía Helia en su cuna, que proyectaba imágenes en el techo al son de la música, y con él, Erik se dormía y Helia.... en fin... Helia pasó dos años que no dormía... así que... en realidad daba igual el sistema!!
Más tarde, recuperamos un viejo sistema: la canción. Empezamos cantando canciones tradicionales, de las típicas de niños, que incluso Erik se las sabía. Casi siempre cantábamos las mismas: nou pometes, sol solet... Muchas veces con Erik en su cama y Helia en mis brazos berreando... porque... en fin... no dormía....
El año pasado, cuando Erik tenía ya 4 años y Helia dos, la canción "degeneró" y se convirtió en: la canción del día. Esto es una prueba diaria a mi creatividad!! Cada día les canto una canción que repasa los acontecimientos de ese día concreto. Normalmente elijo la tonadilla de una canción conocida, y la versiono - destrozo poniéndole una letra que explique lo que los niños han hecho ese día. Es una buena manera de repasar el día y de relajarse para dormir.
El problema? Los vecinos estarán hasta las napias de mis desafinadas y poco rimadas letras... Pero a mis hijos, de un modo extraño, les encanta!
Llevo ya mucho tiempo con esta tradición... y llegó un momento que sintiendo que no podía más... traté de cambiarla. Recuperé un libro de cuentos de esos en los que viene un cuento breve para cada día del año, y les propuse de contarles uno cada noche. El resultado?? Dijeron que sí, muy animados, y cuando acabé el cuento, me dijeron: y la canción??
De modo que ahora, primero les leo el cuento del día, y luego les canto la canción. Por último, mi hija ha añadido el tema de preguntarme que puede soñar esa noche.... así que al acabar la canción les doy ideas sobre lo que pueden soñar: hoy, tu soñarás que eres un explorador, y tu que eres una princesa futbolista (porque mi hija, mal que me pese, si el sueño no va de princesas... no lo quiere!).
Así, cada noche invertimos unos 15 minutos en desarrollar esta rutina, que les ayuda a acabar lentamente el día y a conciliar el sueño.
Y tu? tienes una rutina para llevar a los peques a la cama? Crees que es importante tenerla? Cuales has ido probando?
Desde el primer momento supimos que queríamos establecer unas pautas con nuestros hijos a la hora de ir a dormir, para así facilitarles el sueño y que supieran que la hora de marcharse con Morfeo había llegado.
Con Erik, desde las primeras semanas lo acostumbramos a que cuando le poníamos en su moisés, le poníamos cada noche un cd con canciones de cuna (uno muy bonito que nos regalaron con unos libros que compramos). Cada día el mismo cd, durante, si mal no recuerdo, casi los dos primeros años de vida.
El sistema funcionaba muy bien. Yo le daba su último biberón en una silla que tenía junto a su cuna, luego lo metía dentro, lo besaba y le ponía el cd. Rara vez lo escuchaba entero, pues en las primeras canciones el peque se solía quedar dormido!
Luego, sobre los dos años, el sistema empezó a fallar. El peque no se quería quedar en su cunita... así que introduje una variación: la canción.
Cada noche, tras su biberón, cogía a Erik en brazos y le mecía cantándole una canción. Luego lo metía en su cama, y ya se quedaba tranquilo.
En esta época quise probar el sistema de leerle un cuento... pero no acababa de funcionar... parecía que se activaba más y que no le relajaba. Así que lo descarté.
Con la llegada de Helia, el sistema volvió a cambiar. En cuanto a los 4 meses, Helia pasó a dormir en su cuna, compartiendo habitación con Erik, el sistema fue activar un carrusel musical que tenía Helia en su cuna, que proyectaba imágenes en el techo al son de la música, y con él, Erik se dormía y Helia.... en fin... Helia pasó dos años que no dormía... así que... en realidad daba igual el sistema!!
Más tarde, recuperamos un viejo sistema: la canción. Empezamos cantando canciones tradicionales, de las típicas de niños, que incluso Erik se las sabía. Casi siempre cantábamos las mismas: nou pometes, sol solet... Muchas veces con Erik en su cama y Helia en mis brazos berreando... porque... en fin... no dormía....
El año pasado, cuando Erik tenía ya 4 años y Helia dos, la canción "degeneró" y se convirtió en: la canción del día. Esto es una prueba diaria a mi creatividad!! Cada día les canto una canción que repasa los acontecimientos de ese día concreto. Normalmente elijo la tonadilla de una canción conocida, y la versiono - destrozo poniéndole una letra que explique lo que los niños han hecho ese día. Es una buena manera de repasar el día y de relajarse para dormir.
El problema? Los vecinos estarán hasta las napias de mis desafinadas y poco rimadas letras... Pero a mis hijos, de un modo extraño, les encanta!
Llevo ya mucho tiempo con esta tradición... y llegó un momento que sintiendo que no podía más... traté de cambiarla. Recuperé un libro de cuentos de esos en los que viene un cuento breve para cada día del año, y les propuse de contarles uno cada noche. El resultado?? Dijeron que sí, muy animados, y cuando acabé el cuento, me dijeron: y la canción??
De modo que ahora, primero les leo el cuento del día, y luego les canto la canción. Por último, mi hija ha añadido el tema de preguntarme que puede soñar esa noche.... así que al acabar la canción les doy ideas sobre lo que pueden soñar: hoy, tu soñarás que eres un explorador, y tu que eres una princesa futbolista (porque mi hija, mal que me pese, si el sueño no va de princesas... no lo quiere!).
Así, cada noche invertimos unos 15 minutos en desarrollar esta rutina, que les ayuda a acabar lentamente el día y a conciliar el sueño.
Y tu? tienes una rutina para llevar a los peques a la cama? Crees que es importante tenerla? Cuales has ido probando?
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